Un modelo preventivo de intervención familiar
Este proyecto nace con el objetivo de prevenir la institucionalización de niños, niñas y adolescentes, apostando por un modelo de intervención intensiva en el propio hogar. Se centra en fortalecer el entorno familiar como espacio principal de cuidado, promoviendo la preservación y el retorno al núcleo familiar mediante una atención temprana, personalizada y continua.
A través de equipos interdisciplinares coordinados con los servicios sociales, el proyecto trabaja el vínculo afectivo, el desarrollo de competencias parentales y la resiliencia familiar, favoreciendo entornos más seguros, estables y protectores para la infancia.
Principales acciones
- Intervención directa en el domicilio mediante planes de mejora consensuados con las familias.
- Acompañamiento socioeducativo y terapéutico con sesiones periódicas.
- Capacitación parental basada en apego seguro, comunicación y gestión de crisis.
- Seguimiento continuo con indicadores de progreso y evaluación final.
- Coordinación con servicios sociales, recursos comunitarios y administraciones.
- Evaluación de impacto y transferencia del modelo a otros territorios.
Resultados esperados
- Promover el bienestar integral de las familias y mejorar su funcionamiento diario.
- Prevenir situaciones de riesgo y evitar la separación familiar mediante intervención temprana.
- Desarrollar y fortalecer las competencias parentales y el vínculo afectivo con los menores.
- Impulsar el trabajo en red y mejorar la coordinación con los recursos y servicios públicos.
- Favorecer la permanencia de los menores en su entorno familiar y reducir la institucionalización.
Población destinataria
- Niños, niñas y adolescentes en situación de riesgo o vulnerabilidad.
Familias que requieren apoyo intensivo para mantener o recuperar la convivencia.
Profesionales del ámbito social implicados en la intervención familiar.
Datos clave
- Duración: 24 meses
- Presupuesto: 1.918.852,65 €
- Participación: Más de 180 niños, niñas y adolescentes
